¿QUÉ HACER CUANDO QUIEN TE ECHA UN CABLE CON LAS TAREAS DEL HOGAR TAMBIÉN TE ECHA EL GUANTE A LAS COSAS DE CASA….!!!??

El tema que vamos a tratar en este artículo, por mucho que nos pese, es más habitual de lo que pensamos y nos ocurre más a menudo de lo deseable.

¿Qué podemos hacer cuando la persona que tenemos contratada en casa para que nos ayude a realizar las tareas de limpieza, cocina…y demás labores domésticas nos va sustrayendo poco a poco enseres, dinero…?

Esto podemos extrapolarlo a trabajador@s de establecimientos hoteleros, cuidadores…

Tampoco vamos a ponernos muy exigentes ni quisquillosos a la hora de ver qué es lo que echamos en falta, a saber, si vemos que va bajando la botella de Chivas Royal Salute 21 Años, o que huele a ese perfume que tenemos reservado para ocasiones especiales y justo ese día no nos lo hemos puesto….tenemos otro problema…pero no lo valoraremos como DELITO DE HURTO CONTINUADO.

De esta figura vamos a hablar en este artículo, trazando unas pequeñas pinceladas para definir el mismo y ver si la conducta que hemos notado dentro de nuestras casas podemos “encajarla” aquí.

Con la mil veces mentada reforma del Código Penal ahora ya no podemos hablar de faltas, por lo que todo será delito, eso sí, menos leve si el valor de lo sustraído no alcanza la cantidad de 400 euros en este caso, artículo 234 del Código Penal.

Cuando hablamos de delito continuado, nos referimos a la conducta recogida en el artículo 74 del Código Penal, “...en ejecución de un plan preconcebido o aprovechando idéntica ocasión, realice una pluralidad de acciones u omisiones que ofendan a uno o varios sujetos e infrinjan el mismo precepto penal o preceptos de igual o semejante naturaleza, será castigado como autor de un delito o falta continuados con la pena señalada para la infracción más grave, que se impondrá en su mitad superior, pudiendo llegar hasta la mitad inferior de la pena superior en grado.”

Pues bien, cuando esa persona va cogiendo un poquito de aquí y un poquito de allá podremos denunciarla por delito continuado de hurto y además, debido a lo característico de este tema que estamos tratando, personas que están en tu HOGAR, limpiando, cocinando, cuidando de tus enseres…en la mayor parte de los casos, por no decir en todos, se le aplica el agravante de abuso de confianza, con el consiguiente aumento de la condena.

Lo más difícil en estos casos puede ser demostrarlo, probar el delito. Para ello lo más aconsejable y discreto que podemos hacer es poner alguna cámara, no hace falta meterla dentro de un osito de peluche, por eso de que si no se tienen hijos resultaría sospechoso, pero hoy en día hay pequeñas cámaras que se pueden situar en cualquier lugar o estancia de la casa.

También debemos tener en cuenta el valor de lo sustraído, y probarlo en la medida de lo posible con facturas, fotografías…etc, detallando bien los objetos que nos faltan, o el dinero que notamos de menos.

Desde el punto de vista laboral, aunque esto es otro aspecto diferente al penal, no tendríamos demasiado problema en despedir a la persona que cometió este delito, ya que sería un despido procedente por la comisión de una falta grave.

Para finalizar y no menos importante, lo mejor sería llegar a un acuerdo con la persona contratada, y no tener que llegar a denunciarla, pero si la cosa no resulta así de fácil pues tendrá que responder ante la Ley por el delito cometido, y por el quebranto de confianza que depositamos en ella.

Así que antes de “meter” a alguien en nuestros hogares, lo conveniente será asegurarse de que es una persona que tiene clara la diferencia entre el bien y el mal!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *